Al Comité Olímpico Internacional (COI) le llegaron presiones de todo tipo para asumir lo inevitable, los Juegos de Tokio no pueden empezar el 24 de julio. Empezaron los americanos, con sus potentes federaciones de atletismo y natación, siguió luego una cascada de comunicados desde diversos países en función de su visión de la pandemia del coronavirus, y en España alzó la voz antes que nadie la Federación de Atletismo, deporte rey de los Juegos y que asumió su papel preponderante y de liderazgo en esta inédito parón mundial de la actividad deportiva. Su presidente, Raúl Chapado, pidió al COI el aplazamiento de la cita olímpica por motivos sanitarios y por la desigualdad en la preparación de los deportistas.

«Respecto a nuestros deportistas se está generando una situación de presión indeseable –comenta Chapado a ABC–. No pueden entrenarse, viven confinados en el estrés y la frustración, y todo esto solo provoca ansiedad. Nos hemos alineado con la postura de la Federación Internacional (presidida por Sebastian Coe). Es una necesidad aplazar los Juegos porque no se puede garantizar la equidad. El Movimiento Olímpico tiene unos valores, que no pueden cumplir en competición por la pandemia que nos afecta y ha cambiado nuestras vidas».

El COI ha establecido un plazo de cuatro semanas para encontrar nuevas fechas para los Juegos. Decisión tibia para el presidente del atletismo español. «No beneficia en nada a los atletas porque añade más tensión y fatiga mental. Nuestra posición es que se tendrían que haber pospuesto ya claramente los Juegos y no establecer cuatro semanas más de incertidumbre. La decisión del COI es muy compleja. Son cientos de aspectos: la villa olímpica, las millones de reservas de hoteles, los derechos de televisión, los patrocinadores… Es como si el COIquisiera adoptar esa medida, pero sin que dependa de él, sino de la ciudad de Tokio. Pero es un clamor mundial».

Chapado conoce las entrañas del COI desde los sucesivos intentos olímpicos de Madrid. «En el COI hay dos niveles, los que toman decisiones y los que asesoran. El nivel de los consultores es el mejor, ahí estamos en las mejores manos. Arriba se gestiona desde el ámbito político. La decisión es de una complejidad brutal y nadie quiere ser responsable de tomarla».

Chapado tiene otros argumentos. «Y no nos engañemos. La sociedad tampoco está para Juegos, no está pendiente de si hay Juegos o no. No es lo importante, primero está la salud. Y no quiero ni pensar lo que supondría un contagio en la villa olímpica…».

Lesiones e inactividad

Más allá de la crisis sanitaria mundial, el otro factor que ha movido al atletismo español a pronunciarse es la inacción, la pérdida de forma de los atletas. «Unos Juegos Olímpicos no se pueden preparar en casa, eso lo entiende todo el mundo. En julio habrá muchas lesiones por esta inactividad. Estamos en contacto con nuestros deportistas y apreciamos ansiedad y frustración. No difiere a lo que sucede en Estados Unidos, Francia, Canadá…».

A los atletas españoles les sucede lo que a tantos deportistas olímpicos y no olímpicos. Necesitan el aire libre, las pistas, los recintos para prepararse. A Chapado le llega la onda de la «inquietud». «Llevan muchos años entrenándose para los Juegos y están estresados. Por un lado están los ya clasificados y, por otro, los que le faltan. Y no saben qué hacer. Nadie pide nada, solo medios para entrenar. No tienen medios. ¿Cómo puede entrenarse en casa el lanzamiento de martillo o el triple salto? Hacen mantenimiento, intentan perder la forma lo menos posible. Pero no todos tienen un garaje tremendo ni amplios jardines… Son muy conscientes de lo que supone esta pandemia. Ven su entorno, con primos o abuelos en riesgo. Y los Juegos pasan a un segundo plano».

Chapado cree que no hay margen para que Tokio se recoloque en otoño 2020. «Veo imposible que se celebren en septiembre. No creo que la crisis evolucione tan favorable para garantizar que no hubiera riesgos. China lleva tres meses y no ha recuperado la normalidad. Hay países en cuarentena. En 140 países no pueden entrar los españoles. Hay que mirar opciones a largo plazo, 2021 o 2022».

Existe el riesgo de que los aplazamientos de 2020 coincidan en el tiempo en 2021 con otros calendarios ya establecidos. La Eurocopa, por ejemplo. «Sí, claro. Somos muchos deportes. La NBA, el tenis, la natación, el ciclismo… Cualquier solución que lleve los Juegos Olímpicos a 2021, aunque coincida con el Mundial de atletismo de Oregón, o 2022, me parecería más razonable».

Powered by WPeMatico