Iglesias rompe su promesa de ‘lealtad en las cuestiones de Estado’ y el pacto de Gobierno violando el ‘escrupuloso respeto a la libertad de expresión e información’

 

Pablo Iglesias, desde la vicepresidencia del Gobierno de España y ante el cómplice silencio del presidente Pedro Sánchez, ha preguntado en público: ‘¿para qué sirve la Monarquía?’. Y esto lo ha dicho Iglesias tras agradecer a Pedro Sánchez el haber abierto el debate sobre la Monarquía al cuestionar la ‘inviolabilidad’ del Rey, y poco después de que su vicepresidenta tercera del Congreso de los Diputados, Gloria Elizo, pidiera públicamente la abdicación del Rey Felipe VI y la celebración de un referéndum sobre la Monarquía.

Todo ello ha ocurrido con el silencio cómplice del Presidente Sánchez, y la colaboración indirecta de la líder de Ciudadanos Inés Arrimadas, que sigue dejando abierta la colaboración de su partido con el Gobierno de coalición de Sánchez e Iglesias, así como con el silencio no menos llamativo del diario ‘El País’, que huye del debate y se ha puesto de perfil.

Con su ataque frontal a La Corona, además, Pablo Iglesias ha roto el que fue su público compromiso en el Congreso de los Diputados de ‘lealtad en las cuestiones de Estado’, poniendo en jaque al Jefe del Estado. Y lo ha hecho con la misma desfachatez que días atrás atacó al juez García-Castellón que investiga su escándalo en el caso del teléfono de Dina Bousselham en el que Iglesias puede ser procesado por denuncia falsa’.

Y con la misma ausencia de vergüenza democrática con la que Iglesias atacó y señaló medios y periodistas que informan e investigan sobre el caso Dina a pesar que el punto 5.9 del Acuerdo entre el PSOE y Unidas Podemos para el Gobierno de coalición incluye el ‘respeto escrupuloso a la libertad de expresión y de información’, que Iglesias y su partido han incumplido y violentado en numerosas ocasiones y sin escrúpulos.

Sólo los líderes de PP y Vox han denunciado el comportamiento de Iglesias y la complacencia de Sánchez pidiendo Pablo Casado al Presidente que responda a las invectivas que Iglesias lanza desde el interior del Gobierno contra el Rey Felipe VI y reiterando desde Vox Santiago Abascal que el jefe de Podemos está empeñado en liquidar la Monarquía.

Y todo ello ocurre cuando el Gobierno de Sánchez acaba de ser derrotado en su aspiración a la presidencia del Eurogrupo de la UE y España está a la espera de que el Consejo Europeo del 18 de julio apruebe los 750.000 M. de euros para la recuperación económica de la UE, y tan sólo poco antes de que se celebren las elecciones autonómicas vascas y catalanas.

Precisamente, quienes desde La Moncloa quieren quitar importancia a estas actuaciones del vicepresidente Iglesias afirman en privado que Iglesias está lanzando ataques a la Monarquía, la prensa y los jueces para ver si con ello consigue movilizar votos para Podemos en Galicia y País Vasco, una vez que las encuestas le pronostican un mal resultado.

Y también pretende Iglesias apartar el foco informativo que se centraba en su escándalo sobre el teléfono de Dina (que él retuvo seis meses, destrozó y al parecer cambió). Un proceso que podría acabar en el Tribunal Supremo porque Iglesias está aforado con los presuntos delitos de denuncia falsa y de violación de secretos y destrucción de material informático.

Aunque cierto es que las últimas informaciones aparecidas sobre las más que indecentes cuentas opacas del Rey emérito Juan Carlos I y los ataques de Iglesias están dañando el prestigio de La Corona y han abierto desde dentro del Gobierno de España un debate que nunca se había planteado a lo largo de la transición.

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